Los objetos malditos

 

LOS OBJETOS MALDITOS

por Angel Rodriguez Alvarez.

ggeifo@yahoo.com

 

Hay censados unos 4.000 objetos que no deberían existir, que contradicen cuanto se ha dicho y escrito sobre la Historia de la Humanidad, y que tiran por tierra los dogmas científicos e históricos y obligan a los investigadores a mirar para otro lado y fingir no haber visto nada.

Los han datado, los han clasificado, pero ante los sorprendentes y alucinantes resultados que tales análisis han dado, estos malditos objetos que no deberían existir, y que sin embargo están ahí, se han guardado y no se ha hecho sobre éllos el menor comentario en los libros o en los foros científicos. Algunos de éllos han sido incluso destruídos, para ocultar su existencia. Destruídos sin contemplaciones por científicos intolerantes y dogmáticos.

Sin embargo, algunos de éllos están expuestos en museos, donde están clasificados como "objetos de culto", o bajo denominaciones genéricas y/o convencionales, tratando de hacerlos pasar desapercibidos en su verdadera significación, en su verdadera naturaleza.

Maldición y pesadilla de arqueólogos e historiadores, estos objetos nos están indicando claramente que las cosas (la Historia), no son como parecen, o como nos las han contado y que en el pasado ocurrieron determinados sucesos que se nos ocultan o se manipulan.

¿Cómo explicar la existencia, por ejemplo, de un martillo de más de 140 millones de años de antiguedad, cuando se nos dice que el ser humano no apareció sobre la tierra hasta hace 7 millones de años, y no manufacturó sus primeros y toscos útiles de caza, trabajo o de guerra hasta hace 2 millones de años?. Algo aquí no encaja. ¿Qué fué antes, el huevo o la gallina?. Porque el tal martillo existe. Mal que nos pese, el maldito martillo existe. Y otros artilugios también.

El mango del martillo está petrificado, con el interior de la madera convertido en carbón, y de los análisis obtenidos, resulta que la cabeza del martillo arroja un 96% de hierro, 2,6% de cloro y 1% de azufre, lo que indica una pureza del metal casi total, lo cual no era posible si no se empleaban avanzadas técnicas metalúrgicas.

¿Avanzadas técnicas?. Pero si en esa época no existían los seres humanos. ¿Cómo es posible ésto?.

El martillo de marras está expuesto en un museo de Texas, (el Museo Somerwell), pues fué en Texas, (cerca de London), donde se encontró en el año de 1934.

Nadie quiere saber nada del asunto.

Los que no tenemos nada mejor que hacer, y a quienes nos gusta fantasear o elucubrar, pensamos que se podría explicar esta locura si aceptamos la posibilidad de fenómenos táles como la teleportación de objetos, (no sólo de lugar, sino también en el tiempo), o la existencia en tiempos muy remotos, antes de la aparición del ser humano actual, de civilizaciones tan avanzadas o más que la nuestra, que por causas diversas acabaron por desaparecer, destruyéndose o trasladándose a otros lugares. Y para los partidarios de la Hipótesis Extraterrestre, sería una prueba innegable de la visita de seres de otros mundos.

Parece que la Historia comienza más atrás, mucho más atrás de la línea temporal que fijan arqueólogos e historiadores, cuando oficialmente no existían seres humanos, y mucho menos aún civilizaciones desarrolladas.

Tal vez no precisamente la historia de nuestra civilización, pero sí la de otros seres que nos precedieron.

Porque aceptar lo que los antiguos decían "que la monarquía descendió del cielo...", ya sería aceptar demasiado, ¿o tal vez no?.

Cuando se hacen hallazgos de este tipo, en ocasiones se llega a clausurar los yacimientos donde se encuentran, cegándolos para siempre, cuando se trata de objetos cuyo número es abundante, o cuando el tal yacimiento da señales de que los objetos malditos van a seguir apareciendo y no va a quedar reducida la cosa a uno sólo, que aparece aisladamente. Y a los trabajadores se les instruye para que "no hablen sobre lo que han visto". Se trata de algo comprometedor, que "molesta" excesivamente.

En el Perú apareció, allá por el año de 1572 uno de estos objetos que no deberían existir. Se trataba de un clavo de hierro, incrustado en una roca, en una capa geológica datada entre 75.000 y 100.000 años, encontrada en una mina. El clavo tenía una longitud de 18 cms., y fue entregado como un curioso recuerdo al entonces Virrey español del Perú.

No fué éste el único clavo del que se tienen noticias, pues años más tarde, en 1845, en Escocia, en una cantera de Kingoodie, apareció otro clavo de hierro, en un bloque de piedra. Parte del clavo estaba empotrado en ese bloque, y su cabeza medía 2,5 cms. El problema es que la datación del hallazgo daba una antiguedad de 60 millones de años para el citado bloque. Imposible un clavo de esa época, pero cierto.

Por cierto, como dato anecdótico, yo tengo un clavo fenicio, (relativamente moderno), de bronce, de más de 3.000 años de antiguedad, y se conserva en perfecto estado. No sé yo lo que duraría un clavo de los de ahora.

Pero si raro es encontrar clavos metálicos de tanta antiguedad, el problema se complica cuando en lugar de un clavo lo que se encuentra es un tornillo, como ocurrió en el año de 1865, en un trozo de feldespato encontrado en una mina en el Estado de Nevada, (Treasure City).

El feldespato tenía los restos oxidados de un tornillo, y la datación del hallazgo fue de 21 millones de años, o sea, algo imposible desde cualquier punto de vista.

Un tornillo no es un objeto simple, sino desarrollado para ser usado con el concurso de otro objeto, una palanca, y en tiempos más recientes un destornillador o desatornillador. Pero, históricamente, no se admite esa antiguedad que nos da el tornillo de Nevada, sino que se atribuye su invención a un griego, sobre el año 200 a.C., a partir del desarrollo de

la hélice espiral.

Los tornillos, según la Historia Tradicional, (y me horroriza emplear ese término, pues sólo debe existir una Historia), se emplearon como alternativa a los clavos allá por el año de 1556. El destornillador hizo su aparición en el año de 1780.

Nada de ésto coincide, cronológicamente, con la datación de los hallazgos de los mismos objetos en determinados yacimientos mineros y/o arqueológicos, dando fechas anteriores a la aparición del ser humano.

Dado que no han podido crearse por generación espontánea, habrá que pensar que ahí hay un vacío que hay que llenar de alguna forma más o menos racional. Pero, ¿cómo hacerlo?.

Y no solamente los problemas parten del hecho de que algunos objetos aparezcan en fechas anteriores a la aparición del ser humano, con ser ese hecho lo más inexplicable, sino que, una vez que éste aparece, se le ve asociado, a veces, con objetos demasiado evolucionados tecnológicamente para los conocimientos que se le atribuyen a esos humanos que "parecen usar" esos objetos.

Contínuamente se tienen que revisar los conceptos que los arqueólogos e historiadores tienen sobre los ínfimos conocimientos de metalurgia que, según creían, tenían determinados pueblos de la antiguedad. Complicadas joyas, realizadas a partir de la utilización del cobre, del oro y de la plata, sorprenden a veces a estos investigadores que no se esperaban tan avanzados conocimientos y habilidades en determinadas culturas. En ocasiones se ha observado que se ha utilizado la galvanoplastia en el tratamiento de algunos metales, procedimiento que se considera como un conocimiento relativamente reciente, pues data de 1840, y su descubridor se llamaba Luigi Galvani, si bien otros quisieron apuntarse el citado descubrimiento, como sucede con frecuencia.

Si este proceso de galvanoplastia, que sirve, (entre otras cosas), para recubrir figuras con oro u otros metales mediante un proceso eléctrico, es de 1840, ¿cómo se explica que ya se galvanizaran, mediante este proceso o esta técnica, objetos en la antiguedad?. Volvemos nuevamente al huevo y la gallina.

Y si la pila eléctrica, cuya invención se atribuye a Alejandro Volta, sería un invento del 1800, aproximadamente, basándose en los trabajos de Galvani, ¿cómo se explica la aparición de pilas eléctricas, siguiendo el mismo principio de construcción que las pilas de Volta, en tiempos muy antiguos, como en el 250 a.C.?. Estas pilas antiguas se supone que se utilizarían en esos procesos de galvanización de estatuillas y otros objetos.

Una pila se conformaba alternando piezas o placas de cobre y cinc, con una tela empapada en una solución ácida, que provocaba una tensión eléctrica determinada. La pila fue la precursora de la batería eléctrica, y en algunos idiomas a la pila se le denomina ya batería.

¿Existen pues pilas antiguas que se puedan encuadrar dentro de la denominación de "objetos malditos", y que precedieron a las pilas de Alejandro Volta?..

Sí. El lugar no es el más recomendado para ser visitado, pues está en Bagdad, en el Museo Arqueológico, en el actual Irak, donde se está desarrollando hoy día una peligrosa guerra.

Allí se encuentran, o se encontraban, unas pilas eléctricas, clasificadas de manera genérica como objetos de culto, hasta que un día un arqueólogo, (Wilhelm Kónig), descubrió lo que eran en realidad. Digo que "se encuentran o encontraban", porque el Museo Arqueológico ha sufrido, como consecuencia de esa guerra, un expolio tremendo. Aparte de los robos, algunos objetos que "molestaban" se habrán hecho desaparecer, aprovechando el caos.

En lo que se refiere a las pilas de Bagdag es necesario hacer algunas aclaraciones. Existe una fuerte contestación por parte de quienes no admiten la existencia de objetos malditos, llamados "ooparts", (objetos fuera de lugar o de tiempo). Ellos buscan explicaciones racionales a los misterios que se van exponiendo, y creo que buscar la racionalidad es lo que se debe hacer, si bien en la búsqueda obsesiva de esa racionalidad se puede caer en lo contrario, en la irracionalidad.

La polémica sobre estas pilas es un buen ejemplo de lo que estamos diciendo.

Se artribuye su utilización a los partos, pues fueron encontradas en los territorios que antiguamente ocupaban estos pueblos, allá por los años de 248 a.C. a 226 a.C.

Fué en el transcurso de unos trabajos efectuados por el personal del ferrocarril del Estado iraquí, en una aldea situada al sureste de Bagdad, los cuales encontraron una tumba. Notificados los arqueólogos, se extrajeron de la citada tumba unos 613 adornos o abalorios, figurillas y otros objetos, entre los que destacaba una extraña pequeña vasija de arcilla, vasija que tenía fijada en su parte interna un cilindro de cobre, sujeto al cuello de la vasija por asfalto. Dentro del cilindro de cobre se hallaba una varilla de hierro, que mostraba restos de haber estado recubierta de plomo.

Por aquellos días, Wilhem Konig, arqueólogo de nacionalidad alemana estaba a cargo del laboratorio del Museo Estatal de Bagdad. Quiero pensar que este hombre no era tonto, y que tenía los conocimientos y seriedad que se requiere para ocupar un cargo de responsabilidad como el que desempeñaba.

Es evidente que, como todo ser humano, no estaba exento de poder cometer errores y/o equivocaciones en sus deducciones. Y en ese sentido, se aduce que el hecho de que se encuentren dos metales, que en presencia de un electrolito generen un voltaje, éso puede ser una casualidad, y no que se fabricasen esos objetos buscando ese efecto.

Bueno, me parece un poco extraño ese razonamiento. Es cierto que dos metales en presencia de un electrolito generan un voltaje, pero si no se busca ese efecto, ¿para qué se fabrican con los materiales en esa disposición esas pequeñas vasijas?. Cierto que es cómodo y poco comprometedor clasificarlas como "objetos de culto".

Se dice que no se encuentran rastros del electrolito, por lo que se concluye que no existió, y al no existir, no hay tal pila o batería. El electrolito, aunque haya desaparecido se detectaría con las técnicas actuales.

Y pregunto yo, ¿y si fué zumo de uvas o algún ácido similar?. ¿Podríamos detectar restos de zumo de uvas, 4.000 años después?.

Cuando Wilhem Konig identificó la pieza como una pila, la relacionó, posteriormente, con otras similares, hasta un número de diez. Supuso que ese número de pilas se habrían conectado en serie, para aumentar el potencial.

Se aduce que éso no es creíble, porque no ha aparecido el alambre necesario para hacer la unión en serie y realizar la supuesta electrodepositación de material (???).

Esto, a mi personalmente, me parece una estupidez. Seamos racionales, pero no idiotas. ¿Cuántas veces guardamos nuestras pilas actuales solas, sin conectar a ningún artilugio?. Simples pilas aparecen solas, tiradas en cualquier sitio. No hay cables ni aparatos donde pudieran ser usadas. Por tanto, ¿no son pilas?. Eso no es racionalidad. Es simple tontería.

Insisto: No les quito la razón en cuanto a que los objetos podrían ser otra cosa y no pilas, pero hay que usar otros razonamientos más lógicos.

Para acabar de complicar las cosas, al finalizar la 2ª Guerra Mundial un ingeniero de la General Electric Company (llamado Willard Grey), en Massachussets, también las identificó como pilas o baterías y las reprodujo, usando como electrolito sulfato de cobre, obteniendo un voltaje entre 1 y 2 voltios.

Vale. De acuerdo. Dos metales sumergidos en un electrolito pueden generar un determinado voltaje, y no haberse buscado éso. Pero me queda la duda.

Tal vez soy poco racional.

Existe otro problema. Se dice que esas pilas se utilizaban para la galvanización. Pero los detractores de este caso aducen que en la electrodepositación lo importante no es el voltaje, por muy alto que se consiga, sino la intensidad, en lo cual tienen toda la razón. Pero si no se utilizaban para la galvanoplastia, ¿ya no podrían tener uso las citadas pilas?.

Yo uso muchas pilas, pero nunca hago galvanoplastia. Las uso para las radios, para cámaras fotográficas, despertadores y para todos los usos que todos conocemos en los que son útiles esos artilugios.

En caso de que los objetos de Bagdad sean pilas, (y yo me arriesgo a creer que sí): ¿Para qué se usarían?. Esa es la cuestión.

Lo que sí empiezo a pensar es que muchos inventores actuales, más que inventar están redescubriendo inventos ya existentes.

Eso me parece cuando hablamos, por ejemplo, de “volar”. ¿Aviones o naves en la antigüedad?.

El Rey Salomón tenía dos grandes flotas: Una marítima y otra aérea, y aunque de la primera se habla con frecuencia, nadie quiere saber nada de la segunda.

Los barcos de Salomón eran fabricados por el pueblo hebreo y tripulados por los fenicios. Utilizando los conocimientos obtenidos de "Dios", también construían y utilizaban unas naves aéreas llamados en aquel tiempo "carros aéreos" o "carros volantes".

Vienen descritos en algunos libros sagrados, y en algunos de estos escritos son muy explícitos a la hora de describir estos aparatos y su utilización. Su descripción no deja lugar a dudas, aunque siempre podemos recurrir a considerar que aquellas gentes hablaban simbólicamente o con mucha fantasía, si queremos evadir la interrogante que se nos presenta al leer esos pasajes sobre los viajes en los "carros volantes", y poder encajar la realidad con lo que hasta ahora se ha dicho de aquellos pueblos y de aquellas gentes.

En la Antiguedad parece que volar era algo mucho más corriente y frecuente de lo que nos imaginábamos.

Salomón, que estaba enamorado de la Reina de Saba, Maqueda, sólía visitarla con cierta frecuencia, al menos una vez al mes. Si hubiera utilizado medios convencionales, esta frecuencia de visitas hubiera resultado imposible, pues la distancia que los separaba necesitaba un viaje cuya duración sería de tres meses. ¿Cómo lo resolvía Salomón?. Pues utilizando un "carro volante", que reducía el tiempo de tres meses a tan sólo unas horas, (un día, dicen las Escrituras).

 

"El Rey y todos cuantos obedecían sus mandatos VOLARON en el carro sin enfermedades ni padecimientos, sin hambre ni sed, sin sudor ni fatiga y con él cubrieron en un día el recorrido de tres meses".

 

Salomón regaló a su amada "...las exquisiteces y riquezas más codiciadas, cautivadores trajes y todas las magnificencias deseables en el país de Etiopía, camellos y carros en número de seis mil, cargados con costosos y apetecibles utensilios, y un carro que PODIA DESPLAZARSE POR EL AIRE, que él mismo había confeccionado con arreglo a la sabiduría que le confiriera Dios".

También el hijo de ambos, Menelik, regresó a Etiopía, con sus caballos, carros, sirvientes, etc. etc. en "carros voladores", que viajaban por el aire "como un águila cuando su cuerpo se desliza sobre el viento".

Podemos considerar que los antiguos eran unos mentirosos redomados, pero yo me inclino a pensar que había algo en el pasado que se nos está ocultando deliberadamente, por la causa o causas que sean.

Sin embargo es cierto que se utilizaban relatos sobre seres imaginarios, dentro de estas mismas escrituras, como son los djins, una epecie de elementales relacionados con el viento y todo lo aéreo, y de los cuales tenía Salomón una buena colección, encerrados en botellas, y que podía utilizar a su antojo, como genios a su servicio. Si ésto es simbólico o fantasioso, simbólico y/o fantasioso puede ser todo lo demás.

Por tanto, hay que ver todos estos relatos con prevención y con muchas dudas. Claro que, si seguimos rizando el rizo podemos preguntarnos: ¿Y si las "botellas" donde tenía encerrados a los genios del aire, es la forma primitiva de describir tubos o pequeños cohetes propulsores?. ¿Una turbina de un avión puede ser un "recipiente donde se encierra un genio poderoso, dominador de los cielos”?. Creo que así no acabaríamos nunca.

En caso de haber existido, ¿Habrá sobrevivido alguno de los carros volantes hasta nuestros días?. Si ha aparecido alguno desde luego lo mantienen en secreto, pues no conocemos ninguna noticia en ese sentido.

Sólo tenemos las referencias escritas en aquellos tiempos, pero nada más.

El nivel de evolución técnica de las civilizaciones que nos precedieron, y que vienen reflejadas en los textos de Historia o de Arqueología, es el que se nos indica, y es el que corresponde a ese grado de civilización.

Parece algo indiscutible.

Ahora bien, todas estas cosas de las que hablamos nos están diciendo que existe una tecnología paralela a la de esos pueblos, residuos tal vez de una era anterior, cuyos conocimientos de utilización, (y en ocasiones de construcción), han llegado hasta éllos. ¿A través de los dioses?.

¿Supervivientes de civilizaciones anteriores?.

No es necesario volver a hablar de los vimanas, que son "carros volantes" de los "dioses", que podrían ser seres de civilizaciones anteriores y no necesariamente extraterrestres, aunque los libros sagrados se empeñan en establecer su origen "en los cielos". ¿Pudieron exiliarse a otros mundos los supervivientes de estas civilizaciones anteriores a la nuestra, ante una catástrofe que les obligase a éllo?. ¿O tendremos que aceptar, por mucho que nos resistamos a éllo, la Hipótesis Extraterrestre?.

De momento sólo están esos objetos, mudos testigos de una tecnología superior, que no encajan ni en el lugar ni en el tiempo donde se encuentran.

Otros de los objetos “incómodos” lo constituyen las lentes, que se consideran un avance relativamente reciente.

Las referencias que se tienen sobre la invención de las lentes, señalan a un vidriero que se dedicaba a hacer vidrios para ventanas y discos, aunque mucha gente se inclina por el fraile dominico Alessandro della Spina, en el año de 1285. De las gafas, como táles, no se habla hasta el año de 1300.

Sin embargo, y como sucede con casi todo, hay que revisar estos registros, máxime cuando existen piezas en museos que confirman una antiguedad mucho mayor para estos objetos, y que no son rechazados por arqueólogos ni historiadores, pues éllos mismos nos hablan de lo qué son y cuándo e incluso cómo y por quién fueron construidas.

En unas excavaciones en Nínive fué encontrada una lente en el siglo XIV, por un arqueólogo llamado Sir Austin Henry Layard, (por lo que se le puso el nombre de lente Layard).

Esta lente plano convexa está tallada en un cristal de roca, siguiendo una forma anular que actualmente se utiliza para corregir el astigmatismo. Es ligeramente elipsoide, con un grosor de 5 mm. y tiene el tamaño de la órbita ocular, pero ésto no significa nada, pues puede ser coincidencia.

Es históricamente la lente más antigua de la que se tiene noticia.

Existen muchas lentes antiguas, y el descubridor de la ciudad de Troya, H. Schliemann encontró en esa ciudad una colección de cuarenta lentes de unos 4.000 años de antiguedad. Los escépticos no admiten que sean lentes y las califican como fichas de juego.

Pitágoras hablaba de "algo que ayudaba a la vista", llamado DIOPTRA, y que parece que se trataba de un teodolito, aparato óptico topográfico.

Algunos investigadores afirman que los avanzados conocimientos astronómicos que se tenían en algunos pueblos de la Antiguedad, como por ejemplo en Mesopotamia, sólo podrían explicarse si se utilizaron lentes en la observación del cielo, lo que llevaría a considerar a Galileo no como inventor, sino como re-inventor.

Lo que sí es seguro es el empleo frecuente de lupas como "encendedores".

Como "encendedores" se emplearon por parte de griegos, romanos y árabes unas esferas llenas de agua, que producían ese efecto de lupa.

Confucio, allá por el siglo VI a.C. habla de un zapatero que usaba vidrios en los ojos, y se dice que los cartagineses utilizaron las lentes militarmente, como catalejos.

Pero en lo que se refiere al trabajo sobre cristal, sea éste de roca o artificial, lo que verdaderamente me parecen objetos verdaderamente extraños y producto de una, al parecer, alta tecnología, lo constituye algo que trae de cabeza a todos los investigadores: Las calaveras de cristal, sobre las cuales se han dado multitud de opiniones para todos los gustos.

La más famosa es el llamado "Cráneo del Destino", elaborada en cristal de roca a tamaño natural, con un peso de 5 kilogramos, encontrada en las ruinas de un templo maya, en Belice.

Es la reproducción exacta de un cráneo humano, con la mandíbula articulada.

Según los análisis de la Compañía Hewlett Packard, está hecha con cuarzo natural purísimo, de dióxido de silicio piezoeléctrico.

No se le nota señal alguna, sobre su superficie, de instrumento de fabricación, ni siquiera observándola a través de un microscopio.

Con una tecnología actual, y utilizando como materia de corte el diamante, se necesitaría un año de trabajo, pero se notarían huellas de su fabricación, mientras que en este cráneo no se advierten. Es de una perfección total.

Si hubiese sido hecha manualmente por artesanos mayas, hubieran necesitado 300 años de trabajo contínuo.

Ha sido imposible establecer una datación de su construcción pues el cristal no envejece.

Una leyenda maya dice que: "Cuando las 13 calaveras estén reunidas, revelarán el secreto de la vida a los seres humanos.

Según la tradición maya, las calaveras de cristal les fueron entregadas a éllos por los atlantes, los cuales las habrían recibido, a su vez, de seres "celestiales".

Otras calaveras están en manos de particulares o en museos, como el British Museum, que realizó análisis sobre algunas calaveras, pero se niega en redondo a revelar los resultados ni tampoco explica el porqué, acrecentando el misterio sobre el tema.

Entre los objetos malditos, (les llamo malditos porque los arqueólogos e historiadores en general los maldicen, pues van contra todo lo establecido), cuya datación les coloca en una época anterior a la aparición del ser humano, se habla de unas misteriosas esferas metálicas, encontradas en una mina sudafricana.

Hoy día se guardan en el Museo de Klerksdorp, y de éllas el Director del citado Museo no se explica su existencia pues, según sus propias palabras:

"Parecen artificiales, pero el estrato de roca donde fueron halladas corresponde a una era en la que no existía forma de vida inteligente.

Jamás he visto nada semejante".

Sin embargo ni él, ni ningún científico quieren reconocer la posible existencia de humanidades anteriores a la nuestra. No entiendo el motivo, pues no se trata de negar nuestra existencia tal como se nos ha explicado siempre, (si bien habría que modificar algunas cosas), sino añadir la posible realidad de esas otras civilizaciones.

Los depósitos donde se encontraron las esferas se formaron por sedimentación hace 2.800 millones de años. El mineral de esos depósitos es bastante blando, sin embargo las esferas son de una dureza extrema, y ni siquiera el acero las puede rayar, lo que desmiente que las esferas sean un agregado de limonita, mineral férrico que sería demasiado blando en comparación con la dureza de su composición, y con el cual se ha tratado de explicar la formación de las esferas.

Una de estas esferas tiene un rayado en su parte central, lo que confirma su elaboración por seres humanos.

Hablando de metales "raros", en la India, en Delhi, existe una columna que presenta también muchos interrogantes en cuanto a su fabricación y a su composición. Su nombre es Kumulu, y es de hierro puro. Tal vez por esa pureza se ha mantenido libre de óxido pese a su antiguedad, y a estar sometida a torrenciales lluvias. El hierro actual se oxida enseguida.

Esta antiguedad se calcula que podría ser del siglo IV, por un epitafio que tiene grabado en su base, dedicado al rey Chandragupta II, muerto en el año 413 d.C., pero muchos consideran que puede ser más antigua y realizada por metalúrgicos de los cuales se desconoce todo.

Está lisa y brillante, como si acabaran de darle brillo, si bien las numerosas manos que la tocan hacen que en su parte inferior estén apareciendo unas extrañas manchas blancas.

Lo más curioso de esta columna es que está hecha con muchas pequeñas piezas soldadas entre sí.

Sin embargo, a veces, los misterios caen por sí mismos y dejan de ser táles. Como ejemplo tenemos el "Objeto de Coso".

Este objeto fué encontrado en el interior de una geoda de arcilla endurecida y trozos de conchas fosilizadas, con dos cosas curiosas: Un clavo y una arandela. Dentro de la geoda, un cilindro de cerámica, cogido por un manguito de madera petrificada de forma exagonal.

Unos trozos de cobre separan las dos piezas. Una varilla metálica se halla en el centro del cilindro.

Después de haber sido expuesto durante un tiempo, alguien lo compró por 25.000 dólares.

Se consideraba uno de los objetos malditos, hasta que se descubrió que se trataba de una bujía de automóvil, del año 1920, aproximadamente.

La geoda, en sí misma, jamás fué examinada o analizada por un/a geólogo/a, que es lo primero que se debería haber hecho.

Este objeto fue descubierto en 1961 por Wallace Lane, Virginia Maxey y Nike Mikesell, al decir de los historiadores de estos temas, y lo identificaron en principio con un condensador.

Sin embargo, parece ser una vulgar bujía marca "Champion", y su grado de corrosión es el que cabe esperar en una bujía de ese año.

Los coleccionistas y especialistas en automóviles antiguos coinciden en señalar que esta bujía perteneció a un motor Ford, Modelo T o A.

Es conveniente, por tanto, ser cautos con estas cosas, y siempre deben pasar por las manos de especialistas que los fechen correctamente, antes de establecer cualquier hipótesis que pudiera ser errónea.

No sólo debe analizarse el depósito de sedimentación donde se encuentre un objeto, sino el objeto en sí mismo, aunque no soy especialista en estos temas.

Uno de los objetos malditos más conocidos y más sorprendentes, que los arqueólogos e historiadores desearían que no hubiese existido jamás lo constituye un artefacto, llamado "El Mecanismo de Antikitera".

En el año de 1900, un buzo griego llamado Elías Estadiatos vió, al sumergirse en una profundidad de apenas 40 metros, lo que él creyó que eran "un montón de mujeres desnudas y muertas".

Estas "mujeres desnudas y muertas" eran estatuas de bronce, pertenecientes a un valioso cargamento de un barco mercante griego, que se había hundido en la zona hacía unos 2.000 años.

Formando parte de ese cargamento se encontró una caja de madera carcomida, que al ser manipulada se deshizo, mostrando un mecanismo que se fragmentó,haciendo ver que se componía de muchos engranajes y regletas graduadas, lo que hizo pensar en un sistema de relojería.

Analizado con más detenimiento se pudo comprobar que el citado mecanismo era una especie de computadora astronómica, un aparato que calculaba con exactitud las posiciones celestes en cualquier fecha, utilizando una manivela que se hacía girar hacia adelante o para atrás.

Parece ser que también tenía un sistema de funcionamiento automático.

En realidad, el mecanismo de Antikitera estaba, como mínimo, unos mil años más avanzado técnicamente de lo que le correspondía por la época en que fué construído.

Un arqueólogo llamado Derek Price, publicó un artículo en la revista "Scientific American", en 1959, dando a conocer el artefacto al mundo científico.

En esa misma revista se ha llegado a escribir que habría que revisar la Historia, a la vista de estos casos que se presentan contradiciendo lo establecido hasta el momento.

Sin embargo, lo que desearían muchos de esos científicos, sería poder destrozar con un martillo el maldito aparato.

Ultimamente, un equipo de especialistas, entre los que figuran astrónomos, matemáticos, expertos en conservación, expertos en computación, etc. dirigidos por Mike Edmunds y Tony Freeth, de la Universidad de Cardiff, éstán estudiando el objeto, que según parece también podía predecir eclipses, reproducir los movimientos lunares y del Sol y otros movimientos con extraordinaria precisión.

Tiene ochenta piezas, nueve escalas móviles y tres ejes. Los detalles han debido ser realizados, dado su tamaño, con una lupa de unos mil aumentos, pero es que se supone, también erróneamente, que la lupa no existía por ese tiempo.

Está guardado en condiciones de extremo cuidado, con mucho mimo. No puede ser tocado salvo en circunstancias excepcionales.

Todo este asunto ha hecho pensar que la tecnología griega era mucho más avanzada de lo que se creía. El mecanismo de Antikitera es algo único en su género, algo verdaderamente impresionante.

Plantea dos problemas: La tecnología que no se sospechaba que tuviesen en esa época y los conocimientos astronómicos de los que ya han hecho gala, también, otras culturas, y a quienes no se les reconoce.

Está claro que los primitivos no eran tan primitivos.

Se está haciendo un modelo por ordenador, para seguir estudiando las características del objeto, y se pretende realizar una réplica en un futuro.

Y avanzando un poco más en la observación de estos extraños conocimientos técnicos, ¿qué se nos ha dicho sobre la práctica de la Medicina en todas sus ramas, en tiempos remotos?.

Pues se la ha asociado, siempre, con la Magia y la Hechicería. Sin embargo, a veces se queda uno sorprendido con los conocimientos que en este terreno se advierten en algunas ocasiones y en algunas culturas.

Desde que era pequeño, acudir al dentista significaba para mí una pesadilla, y miraba con auténtico terror los artilugios propios de la Inquisición, como los tornos y esmeriles que se utilizaban para limpiar, agujerear y empastar los dientes y muelas.

Cuando los ponían en marcha, su estridente sonido se me metía en el cerebro y me paralizaba de miedo.

Yo me preguntaba cómo se las arreglarían en tiempos antiguos, cuando las personas tenían algún tipo de problema dental, y siempre imaginé que en Medicina se encontrarían bastante desamparados, a juzgar por la imagen que de estos pueblos, supuestamente primitivos, (en su acepción de atrasados), me habían enseñado.

Pero estaba equivocado. O más bien "me habían equivocado", como estamos viendo en todo lo referente a estos objetos malditos o imposibles.

Un ejemplo claro lo constituye el siguiente hallazgo, que nos muestra que ya existía una odontología de la que no podemos afirmar que fuera, precisamente, atrasada, hace unos 9.000 años.

En Mehrgarh, (Pakistán), se descubrieron 225 tumbas, y de éllas los investigadores, (encabezados por Roberto Macchiarelli y David W. Frayer),

sacaron unas 4.000 piezas dentales, del estudio de las cuales se pretendía conocer los hábitos de alimentación, así como las enfermedades que aquejaban a los seres de aquella época.

Fué sorprendente lo que encontraron, pues entre esa cantidad de piezas dentales, 11 de éllas mostraban que habían sido sometidas a operaciones de

cirujía dental. Tenían unas microperforaciones, (con un diámetro de 1,3 a 3,2 mm. y una profundidad de 0,5 a 3,5 mm).

Se pudo comprobar, también, que las operaciones efectuadas en esas dentaduras cumplieron perfectamente el objetivo que perseguían, pues los doloridos pacientes se curaron de sus dolencias.

Estudiando a fondo estas piezas, los investigadores llegaron a la conclusión de que los agujeros habían sido rellenados con un tipo de cemento, o como decimos hoy día, con un "empaste dental".

Siguiendo con estos razonamientos, sospechan que se utilizaron, para realizar las microperforaciones, algún tipo de torno giratorio y percutor. ¿Un torno giratorio y percutor en la Antigüedad?. ¿Cómo aceptar ésto?. Hasta el siglo XIX no se logró algo similar.

Si fué así realmente, ¿por qué se olvidaron, a través de los años, todos estos conocimientos médicos y tecnológicos, de los que encontramos ahora sólo algunos rastros?. ¿Es normal que se olviden, en lugar de evolucionar a más y mejor?. ¿O es que no les pertenecían y eran “otros” los que los utilizaban para éllos, y que convivían con estos pueblos antiguos, o los visitaban periódicamente? .

Y no digamos de las maquetas de ¿aviones?, que se han encontrado en algunos yacimientos de restos precolombinos. Modelos que tienen todas las

características de ser representaciones de aviones. Aunque se dijo en un principio que podrían tratarse de diseños de pájaros, la disposición de las alas y timones, la forma aerodinámica del "fuselaje", parecen no dar lugar a muchas dudas, si no fuese por la época a la que pertenecen estos aviones o lo que sean.

Las maquetas, realizadas en oro, fueron sometidas a pruebas en túneles de viento, y reaccionaron como maquetas perfectas de aviones. Sin embargo hay que tratar estas cosas con precaución.

Un objeto encontrado en Toprakkale, en Turquía con una antiguedad de 3.000 años muestra una especie de avión o nave tripulada por un piloto.

En 1898 se encontró en Egipto, la maqueta de lo que en un principio se confundió con una representación de un pájaro, (y como tal pájaro fue clasificado y guardado).

En 1969 fué "redescubierto" por el Doctor Kahlil Messiha, a quien aquella figura le pareció la representación de un avión a escala. Un avión moderno.

Fué estudiado por ingenieros aeronáuticos, que al ver la perfección del diseño, sus curvaturas, formas, etc., concluyeron que, efectivamente, parece ser un modelo a escala de un avión. Fué colocado en un lugar destacado en el Museo de El Cairo.

Se encontraron algunos modelos más de "avión".

¿Existe, entonces, una Historia paralela?. ¿Se están interpretanto mal estos objetos?

Creo que podría ser suficiente con los objetos malditos sobre los que hemos hablado, (para muestra vale un botón), como para no tener que extendernos más, y no correr el riesgo de resultar pesados.

Pero existe un objeto, del cual sí me gustaría hacer una mención, aunque sea de pasada. Desde siempre ha despertado mi curiosidad e infinidad de preguntas, que como es de suponer se quedan sin respuestas.

Me refiero a las lámparas perpétuas, de las que se dice que lucen durante años y años, (se habla a veces de miles de años), para alumbrar templos, cuevas o tumbas, así como monumentos más o menos misteriosos.

La mayoría de ellas son destruidas por quienes las encuentran, pues no pueden admitir su realidad, ni los dogmas que ponen en cuestión, y destruyéndolas se guardan muy bien de tener que dar unas explicaciones excesivamente incómodas sobre la tecnología de nuestros antepasados, que siempre se nos presentó burda y primitiva.

¿De qué material están hechas esas lámparas perpétuas?.

Se habla de licor alquímico, de "pasta de luciérnagas", (por favor, no vayáis a tratar de comprobarlo a costa de esos pobres animalillos) , de aceite purísimo, en combinación con mechas de amianto, o de aceite extraído del oro, (?), y muchas otras tonterías que no tienen, seguramente, nada que ver con la realidad. También se habla de "piedras incandescentes" o "fosforescentes", y aquí puede que esté una aproximación más racional a la realidad.

Fosforescencia es una palabra derivada de fósforo, y fósforo fué lo que descubrió un alquimista alemán, llamado Brand, después de evaporar orina y calentar el material sólido resultante de esa evaporación dentro de un frasco herméticamente cerrado.

Consiguió con éllo aislar el fósforo, que brillaba en contacto con el aire, y a ese brillo se le denominó "fosforescencia" . Este hombre buscaba la explicación a las lámparas perpétuas.

Yo tengo una estatuilla de la Virgen, fosforescente por la noche, y le tengo miedo pues sé que la ilumina una sustancia radiactiva: El radium o radio.

Es la misma sustancia que se aplica a las agujas o a las esferas de los relojes, para hacerlos visibles en la oscuridad.

Las empleadas estadounidenses de una fábrica de relojes, tenían la mala costrumbre de "pintar sus dientes con esa pasta de los relojes", pues creían que los dientes fosforescentes eran más bonitos. Muchas murieron por culpa de esa sustancia.

¿Era el radio o radium la sustancia de las lámparas perpétuas?. Para algunas, la descripción de esta sustancia podría valer para explicar esa luz perpétua, pero en otras se habla claramente de llamas, de aceites y de mechas. Algunas de esas lámparas se contienen dentro de burbujas o recipientes de vidrio, como ocurría con una que se encontró en el año 600, en la isla volcánica de Nesis, en Nápoles, en una tumba y cuya llama brillaba en el interior de una "bombilla" de cristal. La lámpara se apagó cuando rompieron la bombilla. La tumba pertenecía a la era precristiana.

En fin, muchos misterios, para los que no encontraremos respuesta, pues a veces esa respuesta no conviene darla a conocer. Seguirán, por tanto, existiendo esos objetos malditos, que los partidarios del "Creacionismo" utilizan para tratar de tirar por tierra el "Evolucionismo" .

Para los partidarios de la existencia y presencia de los extraterrestres en nuestro mundo, estos objetos son una demostración clara de esa presencia y para los escépticos, simplemente se trata de malas interpretaciones, fantasías y ganas de embrollar la, para éllos, verdadera Historia de la Humanidad.

Es muy difícil, por no decir imposible, modificar lo que la Ciencia, (la Historia, la Arqueología), han dictaminado sobre qué fué la Antiguedad, sus conocimientos, su forma de vida, su tecnología. Cuando algo sale a la luz, poniendo en tela de juicio esa Historia convencional, simplemente se ignora, y si es posible, se destruye.

 

REFERENCIAS:

Objetos imposibles der punkdemonium:

http://punkdemonium .iespaña.es/punkdemonium/ misterios3oopart s.htm

 

Los objetos fósiles imposibles:

http://www.di5. com/e/archeo/ e_of.php

 

Informe Uruguay:

http://www.uruguayinforme.com/ news/12012007/ 12012007_ ciencia.php

 

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