Hibridos

HÍBRIDOS

por Angel Rodríguez Alvarez.

 

 

Muchas personas, entre las que me encuentro, no encuentran explicación al hecho de que el planeta Tierra, nuestra Humanidad, haya avanzado en cuestión de tan sólo cien años lo que no había conseguido avanzar desde los tiempos prehistóricos.

Es evidente que aquí hay algo raro y que nadie está interesado en explicar.

Todo convencionalmente se da como normal, pero de normal no tiene nada desde mi punto de vista.

Durante la Edad Media nos pasábamos el tiempo viviendo como si algo o alguien hubiese extendido sobre la Tierra un manto de oscurantismo, que incluso si lo comparamos en la forma de vida de los griegos y de los romanos, supuso a mi manera de ver las cosas, una clara regresión a la barbarie.

Pero antes, cuando andábamos subidos por los árboles, pasamos de golpe, de ser seres prehistóricos muy atrasados a construir pirámides. A partir de ahí, la humanidad pasa por un larguísimo período en que parece estancarse.

De pronto, a mediados del Siglo XX, todo cambia y se produce un avance extraordinario. Un cambio sorprendente.

Hay algo que no encaja.

Observemos el mundo que nos rodea: ordenadores, que cada día son sustituidos por otros más modernos y con capacidad de realizar cosas que hace tan sólo unos pocos años nos parecerían cosas propias de la Ciencia Ficción. Avances técnicos y científicos extraordinarios que aparecen de la noche a la mañana.

Hemos cogido carrerilla a partir de la Segunda Guerra Mundial, comenzando una carrera espacial que tuvo un hito importantísimo en el año 1969, con la llegada del ser humano a un cuerpo celeste distinto a la Tierra. Llegamos a nuestro satélite y pusimos el pie en él, dando un salto gigantesco en nuestra historia.

Pero simplemente abramos cualquier aparato electrónico y fijémonos en los componentes que lo conforman. ¿Qué hubieran dicho hace muy poquito, en los años 70 u 80 del siglo veinte, la gente de entonces, muchos de nosotros, si hubieran o hubiéramos visto esos equipos modernos?.

¿Qué decir de la ingeniería genética?. ¿Y de la robótica, incluyendo la nanorobótica?. ¿Del láser, de los hologramas, de los estudios y experimentos llevados a cabo con la antigravedad?.

¿Nos hemos parado a pensar en lo que significa poder enviar al planeta Marte, o a cualquier otro, artilugios que podemos controlar desde la Tierra, para que realicen allí determinadas actividades?.

¿Qué pensar de la consecución y utilización de armas nucleares, biológicas y químicas?.

¿Qué nos deparará el futuro?.

Parece como si alguien estuviese llevando a cabo los objetivos de una agenda, en la que los humanos podríamos ser una especie de conejillos de indias.

Los humanos podríamos estar siendo manipulados y podrían estar ellos, (¿quiénes?), buscando una raza híbrida que sea la que, una vez agotada o desaparecida la raza original, se encargarían de seguir adelante con un plan diseñado hace ya miles de años, pero que se va desarrollando por etapas. Ese plan sería conseguir una raza especial, superior y sin los problemas que presentan los humanos actuales.

Es decir, no se trataría de exterminar a nuestra raza actual, sino llevarla a un estadio diferente, continuando con la intervención o manipulación iniciada por seres que en su día habitaron la Tierra, siendo por tanto sus verdaderos dueños, pero que tenían una misión  que realizar tal y como venían haciendo en numerosos planetas.

Ellos manipularon a los homínidos existentes por aquellas fechas, convirtiendo a estos casi monos en seres muy diferentes, evolucionados (en realidad intervenidos) de forma tal que les hicieron dar un salto en su evolución natural de millones de años.

Se habla de que nos manipularon, creándonos como ellos deseaban para convertirnos en esclavos a su servicio. Hubo varios intentos de conseguir esos seres humanos y sucesivamente esos fracasos fueron destruidos por los dioses, hasta que consiguieron crear al ser actual, al que comenzaron a dirigir en la dirección que a ellos les interesaba.

Otros no piensan que nos formaran para esclavizarnos, sino con el objetivo de conseguir esos seres híbridos en el futuro, (en la actualidad), que sigan rigiendo los destinos de este planeta, que ellos los dioses, una vez encauzado su “experimento” abandonaron. Desde entonces, aquel trato directo, visible, diario, con los hombres primitivos de esos tiempos, cambió radicalmente, pasando a controlarnos de manera indirecta, más o menos oculta. Sin embargo, en ocasiones, la presencia de los dioses se hace patente, como ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, donde Hitler y los suyos quisieron emular a los dioses, tratando de crear una super-raza. Alguien procedente de otra realidad interfirió con la nuestra.

Esa realidad que interfirió con la nuestra, ¿eran los mismos dioses de la Antigüedad, o se trata de otros seres más agresivos y destructivos a quienes, tal vez, se les tuvo que parar los pies?. ¿Y quién les paró los pies?. ¿Acaso hay un enfrentamiento brutal entre dos razas de dioses?.

Sea como fuere, en todos estos tejemanejes, somos marionetas manejadas por unos y por otros, es decir, que seguimos siendo conejillos de indias.

Aunque yo siempre he sospechado que el fenómeno de las abducciones que se investiga en Ufología, tiene su origen en las manipulaciones de algunas agencias gubernamentales, con Dios sabe qué fines, muchos estudiosos de estos temas creen que las abducciones son secuestros de seres humanos por parte de extraterrestres. ¿Con qué objetivo?. Los abduccidos hablan siempre de que son sometidos a observaciones que parecen análisis de tipo médico, con biopsias, extracción de pelo, uñas, piel, sangre, semen y otros. Algunos de tales análisis producen un dolor intenso, que sorprende vivamente a esos supuestos seres extraterrestres. ¿No nos conocen bien, entonces?.

Se les implantan chips, tal vez de seguimiento o de control a distancia, aunque algunos de ellos, al ser analizados demostraron estar compuestos de materiales totalmente terrestres, lo que reforzaría mis sospechas.

Pero de tener relación alguna con seres de otros mundos, esto de las abducciones podría ser una comprobación o seguimiento de nuestra evolución, a través de los tiempos, hasta que consideren que es el momento de producirnos “otro cambio” como hicieron en la Antigüedad.

La extracción de semen, óvulos, etc. podría servir para crear híbridos entre ellos y nosotros, para ir cambiando la naturaleza de la humanidad de este mundo nuestro. O sea, somos seres en formación, no seres completamente formados.

Volvamos a los difíciles años de la Segunda Guerra Mundial. Es a partir del término de esa conflagración cuando los aliados recopilaron miles de documentos y proyectos de Alto Secreto, relacionados con los conocimientos de los científicos alemanes, al servicio del Tercer Reich.

Aunque no se ha podido demostrar nada, lo cual no deja de ser lógico por la entidad de los proyectos y estudios requisados bajo la Operación Paper Clip, y de su contraparte soviética la Operación Osoaviakhim, se rumorea insistentemente que a partir del desarrollo posterior de esos experimentos, la sociedad experimentó un avance instantáneo de unos cien años en su evolución normal, tanto en armas, como en aviación, así como en electrónica, medicina, alimentación y en las comunicaciones.

No todos los proyectos se han llevado a cabo desde entonces. El total de lo requisado asciende a un millón de proyectos, (en total se habla de tres millones en realidad), pero muchos de ellos se idearon para ser llevados a cabo en el futuro para ellos, (supongo que en la actualidad para nosotros, o en un futuro muy próximo), por una simple razón: no existían entonces las condiciones tecnológicas que pudieran hacer posible esos avances científicos.

¿A qué nos enfrentamos entonces?. ¿Qué maravillas de la técnica y de la ciencia nos esperan aún?. ¿O tal vez no son tales maravillas, sino avances de carácter siniestro?.

Cuando se quiso justificar el hecho de que los científicos nazis fueran reclutados por los aliados, un general estadounidense llamado Hugh Knerr afirmó lo siguiente:

“Si desperdiciamos la oportunidad de aprovechar el aparato y los cerebros que elaboraron los programas del aparato nazi y no actuamos de inmediato para volver a ponerlo a funcionar, vamos a permanecer varios años atrasados  mientras intentamos descubrir en un campo ya explotado e investigado”.

Y la pregunta más importante que explicaría muchas cosas: ¿De quién recibieron los sabios alemanes esos conocimientos, muchos de ellos verdaderamente asombrosos?.

Hubo, como todos sabemos, varias expediciones nazis, a través de la asociación esotérica llamada Ahnenerbe, fundada por el segundo de Adolf Hitler, Himler, a la búsqueda de todo cuanto representase conocimientos que pudiesen entroncar con lo que los nazis afirmaban sobre la supremacía de la raza aria y que justificase sus acciones racistas y parece que fue en el Oriente lejano donde encontraron revelaciones que los lamas del Tibet quisieron concederles.

Fueron al menos tres expediciones a la zona oriental, particularmente a la ciudad prohibida de Lhasa, donde estuvieron cierto tiempo buscando relaciones de los habitantes de la zona con los rasgos característicos de la raza aria. Allí tomaron medidas craneales, huellas dactilares y toda una serie de “investigaciones”, pues creían que el origen de la raza aria estaba justamente en Asia.

Se trajeron miles de mariposas, mitos, leyendas, todas las investigaciones raciales y...algo más.

Ese algo más fueron conocimientos asombrosos, técnicos y espirituales, que adquirieron de unos supuestos habitantes del mundo oculto de Shamballa y tuvieron contacto con el llamado Rey del Mundo.

Ni que decir tiene que ya Jesucristo dejó bien claro quién era el Rey de este mundo.

Parece, al decir de algunos investigadores que se trajeron libros e importantes documentos, que una vez traducidos pusieron al descubierto ciertas técnicas de construcción de aeronaves, (que en la remota antigüedad llamaban Vimanas) con las que conquistar el espacio, así como miles de joyas tecnológicas que cambiarían totalmente nuestra sociedad en un espacio de tiempo muy corto.

Se investigó y trabajó sobre un material extraordinario y cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial esos conocimientos pasaron a los aliados, aunque se afirma que gran parte del material, y de los proyectos nazis fueron puestos a salvo por los nazis supervivientes, que se quitaron de en medio antes de la llegada de las fuerzas aliadas y de los que nunca más se supo.

Oficialmente no se acepta nada de estas historias ni lo aceptan un gran número de investigadores, pero otros muchos creen que algo y bastante, hay de cierto en todo ello.

Hoy día, el tema de los conocimientos nazis sobre determinados asuntos y proyectos tiene dividido a los investigadores, pero siempre he dicho que cuando el río suena es que agua lleva. ¿Sabremos algún día toda la verdad?. Seguramente no.

Una de las curiosidades que me intrigan es por qué, si descendemos de los simios, éstos tienen 48 cromosomas y los humanos tenemos 46. Esto es imposible por evolución normal. Los cromosomas no hubieran descendido nada menos que a 46, (2 es mucho, pero además nunca debería variar: 48 los simios y 48 los humanos. ¿por qué hay 46?), excepto que haya habido...una manipulación genética. Esto lo dicen los científicos

Dice Adán, en el Apocalipsis de Adán:

 

“Cuando dios me creó de la Tierra, (no habla del Dios Celestial, sino de Satanael), junto con Eva, tu madre, estaba con ella en la gloria, la cual ella había visto en el Edén de donde hemos venido, (Reino de Luz). Ella me enseñó una palabra de conocimiento del Dios Eterno. Y nosotros nos asemejábamos a los grandes ángeles eternos, porque éramos más grandes que el dios que nos había creado, (en realidad sería manipulado, la palabra correcta), y los poderes en él, a quien no conocemos.

Entonces dios, (es decir, Satanael), el regente de los eones y de los poderes, en cólera nos dividió (habla de una división de un eón en dos, pero ¿seríamos en realidad seres andróginos?).

Entonces nos convertimos en dos eones. Y la gloria, en nuestros corazones nos abandonó. Después de aquellos días, el conocimiento eterno del Dios de la Verdad, (Padre Celestial) se retiró de mi y de tu madre Eva. Desde ese momento aprendimos acerca de las cosas muertas, como el hombre, (¿cómo el hombre?. ¿Entonces Adán qué era?. ¿Un semidios?). Entonces reconocimos al dios (Satanael, en este caso), quien nos había creado. Nosotros no le éramos extraños a sus poderes. Y le servimos a él, en terror y esclavitud.

 

La pregunta que yo me hago al final es: Entonces ¿en manos de quién estamos?. ¿De los buenos o de los malos?.

 

FUENTES:

 

Sagrada Biblia: Génesis. (1-11).

 

Biblioteca Pléyades:

http://www.bibliotecapleyades.net/nag_hammadi/adam.htm

 

Sin dioses:

http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/evolucionrazas.html

 

¿Cuál es la Verdad?.

http://cualeslaverdad.wordpress.com/2012/07/28/nos-crearon-los-extraterrestres/

 

El mito de Platón: Los andróginos:

http://eldocumentaldejose.blogspot.com.es/2011/05/el-mito-de-platon-los-androginos.html

 

La Creación del Mundo y del Hombre:

http://es.scribd.com/doc/13846321/LA-CREACION-DEL-MUNDO-Y-DEL-HOMBRE-Genesis-111

 
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