El peligro de los meteoritos en rumbo de colision

EL PELIGRO DE LOS METEORITOS EN RUMBO DE COLISION

Por Angel Rodríguez Alvarez. 

ggeifo@yahoo.com


Los estudios que se han efectuado a lo largo de los años, de naturaleza geológica, demuestran que la Tierra ha sufrido numerosas veces, a través de su existencia, el impacto de meteoritos de diferentes tamaños, más numerosos aún que los que impactaron sobre nuestro satélite, la Luna.

El tamaño de estos objetos errantes, provenientes del espacio exterior, es muy variado, pues pasan de pocos metros a varios kilómetros de diámetro, siendo por tanto los efectos producidos sobre la superficie muy diferentes de unos a otros. El tamaño, su densidad, la velocidad, el lugar del impacto, etc. determinan esos efectos en mayor o menor grado.

Un cuerpo estelar, como asteroide o cometa que tenga unos 10 kilómetros de diámetro liberaría unos 100.000 megatones de energía, equivalente a cinco millones de bombas como la que destruyó la ciudad japonesa de Hiroshima.

Si el cuerpo espacial cayese sobre el mar generaría una gran masa de vapor que sería eyectada hacia la atmósfera, e incluso podría salir de nuestro planeta. Al cabo de unas semanas, o incluso meses, esa cantidad de vapor eyectada caería sobre la Tierra convertida en agua o nieve sucia, por mezclarse el vapor con restos sólidos del cuerpo impactado.

Ese asteroide podría romper la corteza oceánica, con efectos gravitatorios, magnéticos y morfológicos. Un bólido de 10 kms. de diámetro produciría un Tsunami inicial de 5 kms. de altura, Se originaría una fuerte erosión de las costas e inundación violenta de los continentes.

Se produciría un calentamiento de la atmósfera por fricción durante el paso del meteorito, explosión en el aire y caída del los restos sobre un lugar en el que se produciría eyección de material, (rocas o tierra). El aire caliente y partículas llameantes producirían importantes incendios de los bosques. El hollín resultante de esos incendios oscurecería la atmósfera, produciéndose un oscurecimiento total.

La temperatura del planeta subiría hasta 10º Centígrados y cerca del lugar del impacto, (5.000 kms.), la temperatura llegaría hasta los 400 grados centígrados. Cerca de la “zona 0”, es decir, a unos 1.000 kms. la temperatura sería mucho mayor.

Después se invertiría el proceso, enfriándose la Tierra, con nevadas superiores a los 6 metros de altura y temperaturas por debajo de los 0º Centígrados. Tendríamos el llamado “invierno nuclear”, que duraría varios meses, con frío intenso y lluvias ácidas (ácidos nítrico y sulfúrico) y envenenamiento, hasta que cayese todo el polvo eyectado y el hollín del humo de los incendios de los bosques.

La vida en nuestro planeta quedaría, desde luego, extinguida.

Todo esto ya ha ocurrido en ocasiones anteriores, en la antigüedad, y se supone que fue un meteorito el que acabó con los dinosaurios en nuestro planeta.

Como consuelo tenemos que por estudios estadísticos y geológicos se supone que un fenómeno como el sucedido en Tunguska en el año 1908 tiene lugar cada 2.000 años. Se cree que los impactos de objetos de diámetros mayores a 2.5 Km ocurren cada 10 millones de años y que la frecuencia con la que un cuerpo mayor de 10 Km de diámetro choca contra la Tierra se halla en torno a una vez cada 100 millones de años. Pero antes o después, lo que podemos asegurar es que ocurrirán en el futuro.

De momento debemos saber que aún no se han desarrollado los sistemas de defensa espacial para poder interceptar y destruir a estos meteoritos, cometas o asteroides. Va siendo urgente ponerlos en marcha.

En este sentido hay dos puntos de vista diferentes: el de los Estados Unidos de América y el de Rusia.

Estados Unidos cree que la lucha contra asteroides, meteoritos, cometas, etc. es una guerra perdida y que no hay manera de interceptar a estos cuerpos que vengan en rumbo de colisión con la Tierra. Tal vez alguno de pequeño tamaño podría ser destruido, pero nada más.

En el año 2008, el National Research Council, recibió el encargo del Congreso estadounidense de identificar, antes del 2020 para cumplir el mandato de la NASA, cualquier objeto que estuviese próximo a la Tierra que tuviese unos 140 metros de diámetro. Sin embargo se están monitoreando objetos de tan sólo 30 metros de diámetro, al descubrirse que pueden ser altamente destructivos. Recordemos que el meteorito de Tunguska, al que se le estimaron unos 30 metros de diámetro generó una potencia de explosión de 30 a 40 megatones. Los efectos fueron devastadores en una amplísima área.

Pero se necesita mucho más dinero que los 4 millones de dólares que se destinaron a ese fin.

Rusia, por el contrario, cree que sin necesidad de emplear proyectiles nucleares, se puede desviar la trayectoria de cualquier objeto que amenace la seguridad de nuestro planeta, aplicando leyes físicas que podrían lograr desviar del rumbo de colisión a esas amenazas espaciales.

Las leyes prohíben todos los ensayos nucleares en el espacio, lo que plantea serios problemas a la hora de desintegrar un cuerpo espacial en rumbo de colisión con nosotros.

Se propone emplear métodos explosivos no nucleares y una vez que con una nave se llegue hasta él, determinar la composición del meteorito y después enviar otro cohete con el módulo de choque Kapkán (Trampa), quien será el que destruya o desvíe el cuerpo espacial. Según los vectores empleados, (Soyuz-2 o Rus M), se protegerá a la Tierra de objetos de 300 mts. o de 600 a 700 mts.

Bueno, ese es el mismo sistema ideado por España y que se denomina Proyecto Quijote

¿Y qué pasaría con asteroides gigantescos?. Eso es ya otro cantar y de momento no se sabe cómo podríamos defendernos de ellos.

Todos los trabajos de protección a la Tierra contra asteroides y cometas corren a cargo de la Academia de Ciencias de Rusia.

También participan Roscosmos, Rosatom y el Ministerio de Defensa. Los gastos pueden ascender a 700 millones de dólares.

Sin embargo, uno se echa a temblar cuando algunos de los meteoritos o asteroides se descubren con muy poca antelación, lo que dificulta o impide una acción contra ellos. Esperemos que el sistema de vigilancia, detección y de interceptación se desarrolle de manera muy efectiva, por la cuenta que nos trae.

Esta nave a la que llamamos Tierra es la nave donde estamos todos embarcados y la suerte que corramos es la misma.

Pero tenemos una amenaza inmediata, que es muy posible que acabase con nuestra civilización y con toda forma de vida vegetal y animal. Se trata del asteroide Apofis, que pasará cerca de la Tierra en 2014, extremadamente cerca en 2029 y se creía que iba a colisionar con nuestro planeta en 2036.

 

DATOS DEL ASTEROIDE APOFIS 99942.

APOFIS: Dios egipcio de la oscuridad y la destrucción.

DENOMINACIÓN: 99942 APOFIS.

Características:

Perihelio: 0,75 UA,.Este perihelio se producirá cerca de la órbita de Venus.

Afelio: 1,1 UA. Cerca de la órbita de la Tierra.

Diámetro: 250 metros de longitud.

Masa: 46 millones de toneladas.

Período orbital: 323,59 días, (0.89 años).

Nota: UA = Unidad Astronómica.

Esa amenaza pasará tremendamente cerca de nuestro mundo el día 14 de abril del año 2029, es decir, ya mismo, a las 0436 de la madrugada, hora de Greenwich a una distancia de 32.000 kms.

Durante ese paso cercano, derribará muy probablemente satélites artificiales, pero lo peor vendría después, en el año 2036, año en que se sentirá atraído por la gravedad terrestre, y de colisionar lo haría cayendo posiblemente sobre el agua de los océanos, originando un tsunami de padre y muy señor mío.

En la superficie del mar originaría un “agujero” de varios kilómetros de extensión.

Todas las grandes potencias, muy preocupadas con esta situación, están estudiando la manera en que podría evitarse esta caída de Apofis,  El coste estimado de la misión para esta acción de defensa superaría los mil millones de euros.

Entre las soluciones propuestas, la Agencia Espacial Europea, (ESA), ha aceptado como la más efectiva el llamado Proyecto Quijote, que es un proyecto español.

Consiste este Proyecto Quijote en dos satélites llamados Hidalgo y Sancho. España puede asumir esta misión, pues su coste económico no es muy elevado.

De momento los científicos están esperando el paso de Apofis en 2014,  para analizarlo y poder llegar a conclusiones que sean verdaderamente útiles y llegar a una decisión sobre las medidas a tomar.

Se descarta la posibilidad de destruirlo mediante proyectiles nucleares, pues los trozos resultantes serían imposibles de controlar y su caída generaría problemas muy serios.

Una de las acciones que se barajan sería utilizar naves como “remolcadores” espaciales. Efectivamente se trataría de colocar naves del tipo Apolo “empujando” al asteroide para desviarlo de su trayectoria y alejar así el peligro de colisión, tal y como hacen los remolcadores marítimos con los buques de gran tamaño.

Viajando a 45.080 kilómetros por hora, al colisionar con nuestro mundo podría destruir un país de las dimensiones del Reino Unido y generar un invierno nuclear que acabaría con toda la vida vegetal de nuestro planeta y una extinción masiva de la vida.

Liberaría una energía 40 veces superior a la del meteorito de Tunguska, en 1908, o sea el equivalente a unas 800 megatoneladas de dinamita.

Bueno, tranquilicémosnos, pues después de que este asteroide se acercara el 9 de enero de 2013, el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena (California) de la NASA descartó la posibilidad de una colisión de este asteroide, tanto en 2029 como en 2036.

"Con los nuevos datos proporcionados por los observatorios de Magdalena Ridge y Pan-STARRS, junto con los de Goldstone Solar System Radar, podemos efectivamente descartar la posibilidad de un impacto de Apophis con la Tierra en 2036. Las probabilidades de impacto según los últimos cálculos son de 1 entre un millón, lo que nos hace sentir cómodos al afirmar que descartamos la posibilidad de impacto."[1]

En conclusión, tal vez nos libremos de la colisión con Apofis, pero debemos tener claro que es urgente y necesario mejorar la vigilancia y detección de los NEO, (NEO = Objeto cercano a la Tierra).

En principio me parece increíble que todavía este planeta no haya colisionado con ningún cuerpo espacial errante, salvo en la más remota antigüedad. Parece como si “alguien” velara permanentemente por la integridad de nuestro mundo. Alguien que sí dispone de los medios para destruir o desviar esos peligros, salvando de esa forma la vida en la Tierra.

FUENTES Y REFERENCIAS:

ASTROMIA:

http://www.astromia.com/solar/meteoritos.htm

20 MINUTOS:

http://www.20minutos.es/noticia/168907/0/asteroide/impacto/tierra/

WIKIPEDIA:

http://es.wikipedia.org/wiki/Meteorito

 
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